Sigamos viajando

sin estar de vacaciones

A nadie le gusta volver a la rutina del trabajo. Siempre habrá alguien perturbadoramente optimista y con una pasión desmedida por su profesión que os hará creer que “aquí tampoco se está tan mal”, que “trabajar nos ayuda a apreciar más las vacaciones” o que “al final uno se aburre de tantos días libres”. Mentira podrida. La “vuelta al cole” nos sienta a todos como una patada en el estómago (propinada por un amante de las Dr. Martens con muy mala leche). En NyamSessions nos negamos a aceptar la realidad y os animamos a que vosotros también practiquéis el noble arte del autoengaño. ¿Cómo? Pues viajando por todo el mundo a través de la selección de restaurantes internacionales que hemos preparado y que os harán creer, aunque solo sea durante unas horas, que estáis en cualquier otra parte: más morenos, más felices y con menos ojeras.

 

Japón: Fan Shoronpo

Pie de foto. Foto: Ester Solana

Solo había una manera de mejorar los dumplings típicos: ¡con caldo! Foto: Ester Solana

¿Has viajado a Japón y has descubierto que allí no todo es sushi? Afortunadamente, en Barcelona tenemos varios restaurantes que te harán recordar la comida nipona más auténtica: el Maido de Sants, el Una Mica de Japó del Eixample, el Machiroku del Gótico… y el que nos ocupa, el Fan Shoronpo de Gracia. Tienen una carta muy extensa (su ramen es tan delicioso que parece salido de la mítica serie El petit chef), pero su especialidad es el shoronpo: la versión más maravillosa posible de la empanadilla. El ritual – los japoneses son muy de rituales – de consumo de esta delicatessen parece complicado, pero no lo es. Se coloca el shoronpo que hayamos pedido en una cuchara con un poco de vinagre y después se pincha suavemente la masa para liberar la sorpresa que esconde en su interior: un caldito que, junto a la carne, el marisco o la verdura, se mezcla en tu paladar. El de foie está para no querer salir nunca más de este restaurante.

Dirección: Carrer de Sèneca, 28 (Gràcia)

Precio aprox: 25 €/persona

 

India: Tandoor

Berenjenas ahumadas al tandoor con queso de cabra sobre naan. Su nombre ya suena delicioso. Foto: Ester Solana

Berenjenas ahumadas al tandoor con queso de cabra sobre naan. Su nombre ya suena delicioso. Foto: Ester Solana

Todavía no hemos estado en la India, pero si todos los días se come como en el restaurante Tandoor no descartamos quedarnos a vivir allí. Ivan Surinder, su chef (que es muy majo, por cierto) prepara platos típicos del país de su familia con toques renovados y refinados. Gracias a su amabilidad, a la moderna decoración del local y, sobre todo, a su comida, se ha convertido en uno de nuestros lugares de referencia. Cada vez que vamos probamos nuevos platos para intentar sacarle alguna pega, pero es imposible encontrar una. Un día la madre de Ivan, que también trabaja en el Tandoor, nos regaló una magnífica guía de la India, como diciendo: “ya estáis tardando en visitar mi país”. Y tenemos claro que, tarde o temprano, le haremos caso.

Dirección: Carrer d’Aragó, 8 (Eixample)

Precio aprox: 20 €/persona

 

Italia: Bacaro

Pie de foto. Foto: Ester Solana

Si solo sirvieran olivas, no nos quejaríamos. Foto: Ester Solana

En los últimos años, Barcelona ha sufrido una invasión de Tagliatellas que ríete tú del Starbucks. Restaurantes y heladerías se adueñan de la denominación de origen italiana mientras los numerosos italiani residentes en Barcelona se hacen cruces y exclaman un indignado “madonna”. Algo así como lo que nos sucede a nosotros cuando vemos la palabra paella en los carteles de Las Ramblas. Por suerte, entre tanto italiano de mentirijilla, también los hay capaces de teletransportarte al primer bocado a los mismísimos canales de Venecia. Es el caso del encantador Bacaro, aprobado por una amiga made in Italy y con uno de los paladares más finos que conocemos. Las olivas que sirven como acompañamiento son el mejor presagio de lo que va a pasar a continuación: un auténtico festival de sabores tradicionales, con mucha inspiración marinera, mezclados con muy buena mano. Las sardinas en saor escabechadas, sus pastas frescas caseras y la selección de vinos te harán entonar los grandes éxitos de Franco Battiato.

Dirección: Carrer de Jerusalem, 6 (Raval)

Precio aprox: 40 €/persona

 

Tailandia: Bangkok Café

Cada vez es más un secreto a voces, pero desde aquí queremos intentar mantener el aura de misterio y anonimato de este pequeño local situado en una bonita calle de casas (sí, ¡de casas!) en el barrio de Les Corts de Barcelona. No se lo digas a nadie, pero el Bangkok Café es el mejor restaurante thai de la ciudad. Intenta no subir fotos en Instagram cuando pruebes su pollo satay y sus excelentes y variadísimos currys. No cuelgues en Facebook que estás cenando allí. Y, si alguien te pregunta cómo lo descubriste, no nos delates: el sitio es minúsculo y queremos poder ir siempre que tengamos antojo (o sea, cada día). Por cierto, es recomendable reservar antes de ir, así que apúntate su número de teléfono: 933393269.

Dirección: Carrer Evarist Arnús, 65 (Les Corts)

Precio aprox: 25 €/persona

 

Etiopía: Addis Abeba

Pie de foto. Foto: Ester Solana

Aquí se comparte la comida y se come con las manos. No apto para remilgados/as. Foto: Ester Solana

África es otro de nuestros destinos pendientes. Es difícil elegir entre tanta oferta y variedad de países y culturas: Marruecos, Kenia, Madagascar, Senegal, Tanzania… y Etiopía. Tal vez la gastronomía africana no goza de la popularidad de otras más repartidas por el mundo, pero si te acercas al restaurante Addis Abeba te llevarás una exóticamente deliciosa sorpresa. Olvídate de tu madre repitiendo una y otra vez que con la comida no se juega, utiliza toda tu destreza para coger un poco de injera (una especie de crep) y combina con ella distintas “tapas” que incluyen lentejas, calabaza o ternera picante estofada. Eso sí: lávate las manos antes de abalanzarte sobre el plato, especialmente si vas a compartirlo.

Dirección: Carrer del Vallespir, 44 (Sants)

Precio aprox: 15 €/persona

 

Bonus Track: Morro Fi

Pie de foto. Foto: Ester Solana

Todo lo bueno de volver de vacaciones, condensado en dos vasitos y dos olivas. Foto: Ester Solana

Cuando estamos de vacaciones nos venimos muy arriba y nos atrevemos a degustar nuevos sabores y platos que, esperamos, no afecten demasiado a nuestros débiles estómagos de primer mundo. Pero a veces nos viene una vena muy nacionalista y queremos lo nuestro. Quizás es por eso que, al volver, nos pirramos por recuperar las comilonas del domingo y su correspondiente vermutillo. Así que, si tras tantas aventuras por el mundo tú también tienes morriña, te recomendamos que te pases por Morro Fi, un diminuto bar que te servirá el aperitivo que tanto has echado de menos: gildas, patatas fritas y un vermut casero que conseguirá que te plantees si merece la pena volver a irte nunca más.

Dirección: Carrer del Consell de Cent, 171 (Eixample)

Precio aprox: 10 €/persona

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