Propósito de 2018:

seguir haciendo del comer un gran placer

Foto: NyamSessions

Como no solo de música vive NyamSessions (y los adorables gorditos que lo regentan), después de repasar los discos de 2017, le toca el turno a los nuevos restaurantes que descubrimos en 2017 y que pensamos seguir visitando en 2018. Todo sea por saltarnos la dieta y ser un poquito más felices.

 

1) Pepa Pla

Lo que antes era una antigua librería en la calle Aribau, hoy se ha convertido en uno de nuestros restaurantes favoritos. En Pepa Pla parecen haberse contagiado de la sabiduría de los libros que poblaban sus paredes y aplican a todos sus platos una inteligente lección: el respeto absoluto por el producto.

Foto: Yummybcn

Aquí la materia prima es la protagonista y se trabaja para que brille sin necesidad de grandes florituras. No exageramos si decimos que en este rinconcito probamos algunos de los platos que más nos gustaron en 2017, como la caballa marinada con apio y tomate o la pizza okonomiyaki y foie. Además también descubrimos que, tras algunas experiencias fallidas, los vinos naturales nos podían encantar. Y todo gracias al majísimo personal del Pepa Pla, que nos supo recomendar a la perfección los mejores vinos para acompañar cada plato.

Resumiendo: tanto si es para una cita romántica como si se trata de algo más informal, el Pepa Pla es el nuevo place to be en el Eixample, y te saldrá a un precio más económico de lo que te imaginas. Así que solo nos falta gritar eso de “¡Viva la Pepa!”

 

2) Lluritu

Si te decimos que pienses en una marisquería, probablemente las primeras imágenes que te asalten sean las de un local antiguo, caro y un tanto carca. Quizás por este motivo el año pasado abrió, en el barrio de Gracia de Barcelona, el Lluritu. En sus propias palabras, se trata de una “marisquería desenfadada”. Eso es: informal, moderna y relativamente económica (no te costará una morterada y comerás un producto de primera). Mantiene cierto aire clásico, con camareros vistiendo chaquetilla y demás, pero su espíritu se acerca más al de la taberna o al de un bar de tapas.  

A parte de las excelentes coquinas, sardinas y todo el marisco que quieras pedir, hay 3 elementos que merecen una mención específica: la cerveza Mahou, el pan con tomate… y uno de nuestros postres favoritos a partir de ahora: la mousse de galleta maría. De llorar.

Larga vida al Lluritu.

 

3) Louro

Lo primero que sorprende de Louro es su ubicación. Rambla dels Caputxins, 37. Piensas: “¿la Rambla dels Caputxins no son Las Ramblas Ramblas?” Y así es. Ni te acuerdas de la última vez que saliste por ahí, pero viendo que se trata de la nueva propuesta de la gente del magnífico Arume, le das un voto de confianza y, como un guiri cualquiera, te diriges al paseo más famoso de Barcelona en busca del Centro Gallego, donde se sitúa el restaurante.
Lo segundo que sorprende de Louro es el propio local: impresionante y elegante a partes iguales, tranquilo y muy cómodo.  

Foto: Louro

Con esta presentación (restaurante sofisticado en medio de las Ramblas), seguro que piensas que vas a pagar mucho por algo que no se lo merece. Y aquí viene lo tercero que sorprende de Louro: se come muy bien y a un precio razonable. Eso sí, como buenos gallegos, su cocina se basa en productazos de primer nivel y esto hace que el precio del plato suba algo más. ¿Lo mejor? Probablemente el arroz, pero estamos convencidos de que, pidas lo que pidas, acertarás.

 

4) Dirty South

De la cocina de Galicia pasamos a la del sur de los Estados Unidos. En Dirty South siguen a rajatabla la frase de su compatriota cocinera, Winifred Cheney, que asegura que “Existe un modo de vida sureño, y comienza por la hospitalidad y un énfasis especial en la buena cocina”. Así, cuando cruzas las puertas de este gran y moderno local situado en la calle Bruc, te sientes inmediatamente contagiado del buen ambiente y de los buenos aromas que se respiran.

Dirty South es un lugar 100% NyamSessions, donde se sirve una comida de primera y se acompaña de una música que te empuja a coger el primer vuelo que encuentres hacia New Orleans (aunque también puedes conformarte con suscribirte a su playlist de Spotify). Podrás disfrutar de delicias como los tomates verdes fritos, el bocadillo “Po’ Boy” al estilo de Louisiana o un pollo frito que hará que te cargues de argumentos para pedir el cierre, de una vez por todas, del Kentucky Fried Chicken. Si además te gustan los cócteles, fliparás con su carta llena de sugerencias con nombres tan semánticos como “Sage Against the Machine” o “Harlot O’Hara”.

Sin embargo, creemos que todavía nos falta por descubrir lo mejor de este restaurante: su brunch. Tiene fama de ser tremendo. Os mantendremos informados.

 

5) Yatai

No tenemos datos ni hemos hecho ningún estudio, pero es probable que 1 de cada 3 restaurantes que se abren hoy en Barcelona sea de sushi. En cambio, cuando buscas un buen sitio donde comer japonés-japonés, la cosa se complica. Afortunadamente, en plena Esquerra de l’Eixample (Comte de Urgell/Consell de Cent) se encuentra el encantador Yatai, una taberna que hace las delicias de los que van más allá de los makis de salmón con aguacate.

Foto: Ester Solana

El Yatai enamora a primera vista. El local es muy espacioso y está lleno de referencias a la cultura japonesa: desde pósters manga hasta una bandeja de Doraemon destinada a los menús infantiles pero que te llevarías a casa tan gustosamente. Un entorno que abre el apetito al instante y te invita a probar sus irresistibles bolitas de pulpo o la especialidad de la casa: las distintas variedades de Okonomiyaki (hay de verduras, de pollo… ¡y hasta de panceta!).

Los postres también tienen muy buena pinta, pero nosotros optamos por reservarnos e ir a la Takashi Ochiai, la prestigiosa pastelería japonesa que hay a la vuelta de la esquina del restaurante. Combinación ganadora. O, como dirían los japoneses, Subarashī.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *