Primavera Sound 2015: La anticrónica

Strand Of Oaks, los más heavies del festival. Foto: Jordi Iglesias

Strand Of Oaks, los más heavies del festival. Foto: Jordi Iglesias

A diferencia del jueves y el viernes, el sábado 30 de mayo empezó muy bien. Y no lo decimos por la cerveza, que continuaba siendo tan cara y mala como los dos días anteriores. Lo decimos por Strand Of Oaks, porque se marcaron un bolazo de hard rock que resultó ser de lo mejorcito del Primavera Sound 2015. A parte de tocar y cantar como pocos, se mostraron muy agradecidos por la buena acogida que están teniendo por aquí. Así que respondimos con un sincero «Thanks to you!»

Con casi 2 horas por delante sin nada que fuera de nuestro interés, nos dedicamos a deambular por los distintos escenarios del Primavera, comprobando que Diiv son demasiado modernos para nosotros y que a Nueva Vulcano solo los soportamos durante un máximo de 3 minutos. Al final, nos decantamos por ir a ver a Mac DeMarco.

Copa de vino y morro infinito: os presentamos a Mac DeMarco. Foto: Jordi Iglesias

Copa de vino y morro infinito: os presentamos a Mac DeMarco. Foto: Jordi Iglesias

Lo mejor de este tío es el morro que tiene. Sabe que a nivel musical no es nada del otro mundo, así que se dedica a contagiar su buen rollo con todo tipo de trucos: desde la aparición de un supuesto Anthony Kiedis hasta versiones de Coldplay. Y el público, como no puede ser de otra manera, le ríe las gracias. Porque realmente es gracioso.

Los que no despertaron tanta simpatía general fueron Foxygen, aunque para nosotros fueron los vencedores indiscutibles de este Primavera Sound 2015.

Nos rendimos al sentido del espectáculo de Foxygen. Foto: Jordi Iglesias

Nos rendimos al sentido del espectáculo de Foxygen. Foto: Jordi Iglesias

En un festival marcado por el aburrimiento y la sosería, lo de Foxygen fue como un balón de oxígeno en forma de espectáculo. Hay que tenerlos bien puestos para salir con tres coristas cheerleaders, un guitarrista-teclista hiperactivo, hacer un amago de abandono de escenario y bañarlo todo con una ejecución técnica impecable. Y, por si acaso alguien todavía no cree que Foxygen los tienen bien puestos, su cantante despejó todas las dudas sujetándoselos de vez en cuando.

Todavía impresionados por lo que acabábamos de presenciar, nos dirigimos a la otra punta del Fòrum para disfrutar de Unknown Mortal Orchestra. El camino era largo, así que aprovechamos para coger fuerzas con una de nuestras guarrindongadas favoritas del Primavera Sound: los frankfurts «con todo». Los frankfurts cumplieron con su cometido, pero los Unknown Mortal Orchestra no. Así que nos fuimos y, no sabemos exactamente cómo, acabamos en un concierto de música africana.

Se llaman Les Ambassadeurs, vienen de África y nos hicieron bailar más que cualquier otro grupo. Foto: Jordi Iglesias

Se llaman Les Ambassadeurs, vienen de África y nos hicieron bailar más que cualquier otro grupo. Foto: Jordi Iglesias

Decir que nos lo pasamos genial al ritmo de Les Ambassadeurs es decir poco. Éramos 4 gatos, ya que su actuación coincidió con la de Interpol y la de The Strokes. Sin embargo, los allí presentes disfrutamos de un concierto a la antigua usanza con un grupo de artistas dispuestos a darlo todo para que nosotros no paráramos de bailar. De hecho, si fuera por ellos todavía estaríamos en el anfiteatro Ray-Ban, pues solo dejaron de tocar cuando un tío de la organización salió para decirle al cantante que ya era hora de abandonar el escenario. ¡Ah! Además, fueron los encargados de anunciar una de las noticias de la noche: el Barça había ganado la Copa del Rey.

Con una sonrisa de oreja a oreja, nos dirigimos hacia el concierto de tUnE-yArDs. Nos moríamos de curiosidad por ver cómo trasladaban al directo su particular sonido hecho a partir de retales de ritmos y melodías multicolor. Y no pudimos salir más satisfechos.

Foto: Jordi Iglesias

Ritmos tribales y personalidad a raudales. ¡Qué bonito pareado nos ha salido! Foto: Jordi Iglesias

Si algo nos quedó claro durante el concierto de tUnE-yArDs es que Merrill Garbus, la mujer que se esconde tras este nombre de grupo que parece sacado de un antiguo nick de Messenger, es una perfeccionista. Su música es divertida y original, totalmente desenfadada. Lo que a veces puede parecer improvisación es en realidad la consecuencia de una obsesión por los detalles: afinación, ritmos, bailoteos… Todo lo tenía calculado al milímetro sin aparentarlo. Genial.

El contrapunto a esta perfección lo pusieron Thee Oh Sees, uno de los conciertos más salvajes ever.

Foto: Jordi Iglesias

Esta foto fue tomada justo antes de caer al suelo. Foto: Jordi Iglesias

Para entender lo que vivimos en ese concierto, lo mejor es contar una anécdota. En nuestro intento de disponer de buenas fotografías para nuestra anticrónica particular, nos situamos muy cerca del escenario. Lo que no calculamos, ilusos de nosotros, es que Thee Oh Sees tardarían menos de 2 segundos en descargar toda su furia y en desatar un pogo que, literalmente, nos engulló. La solución fue levantarnos, guardar la cámara y dedicarnos a chillar y botar como si no hubiera un mañana. De hecho, en algún momento llegamos a dudar si realmente habría un mañana.

Antes de despedirnos del Primavera Sound 2015, y para calmarnos tras la tormenta desatada por Thee Oh Sees, quisimos acercarnos a ver a Caribou. Una marea de gente abarrotaba el anfiteatro Ray-Ban, lo que certificaba que, pese a la sensación generalizada de «Este Primavera ha sido el peor que recuerdo», muchos volveremos allí el año que viene a jugarnos la vida bebiendo mala cerveza.

Foto: Jordi Iglesias

Caribou: nuestro punto final al Primavera Sound 2015. Foto: Jordi Iglesias

 

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