La gastro-hoguera de San Juan

Foto: yaplakal.com

Foto: yaplakal.com

En NyamSessions somos muy verbeneros y en unas horas nos abrazaremos a la noche más corta del año con todos sus ritos y tradiciones. Las hogueras de San Juan no pueden faltar, pero esta vez hemos decidido darle una utilidad práctica a todo este fuego. Según los más antiguos y supersticiosos del lugar, el fuego tiene una función purificadora. De ahí que la gente acabe arrojando a las llamas todo aquello de lo que se quiere librar: los apuntes de la universidad, los malos recuerdos y hasta los pongos que nos cayeron en Navidad. Por si hay suerte y realmente el fuego carboniza todo lo negativo, hemos decidido hacer un acto de fe y llevar a cabo nuestra “quema de brujas” particular para deshacernos de todos aquellos fenómenos gastronómicos que nos han torturado durante el año. “Quemar lo malo para dar paso a lo bueno”, dicen. Pues bien, ¡allá vamos! Que no se diga que no lo hemos intentado.

 

Las jarras de cristal con tapa y pajita
Son monísimas. Pero las quemaríamos. Foto: marialunarillos.com

Son monísimas. Pero las quemaríamos. Foto: marialunarillos.com

¿Cómo tener algo en contra de estas jarritas? Son una auténtica monada: el equivalente a los vídeos de gatitos en cuanto a menaje se refiere. Preciosas lo son un rato. Cansinas, también. Y es que están por todas partes. De la noche a la mañana, parecen haberse reproducido cual Gremlins en plena época de lluvia. Para un zumo ocasional están genial, pero a nosotros nos perturba la idea de pedir un café y que nos lo sirvan en estas jarras. O, peor aún, que la cerveza sucumba al mundo “cuqui” y se empiece a beber en pajita.

 

Los locales de afterwork
Normalmente este tipo de fotos van acompañadas de los hashtags #afterwork, #happy, #myworkrules y demás tonterías. Foto: kellysbar.se

Odiamos los locales de afterwork y las fotos tipo #afterwork, #happy, #myworkrules y demás tonterías. Foto: kellysbar.se

Nos encanta ir a tomarnos unas cañas después del curro: socializar, rajar del jefe, maldecir a George R.R. Martin por el último capítulo de Juego de Tronos… Hasta aquí todo perfecto, pero… ¿en qué momento alguien decidió transformar este momento relajado en un nuevo concepto de local en el que el pijerío y los remilgos son los reyes de la fiesta? En torno a las zonas de oficinas, se congregan estos locales pretendidamente glamourosos y cortados por el mismo patrón que en nosotros generan el efecto contrario: estresarnos hasta el punto de sentir el deseo irrefrenable de volver a casa.

 

El pan runner
Todavía no salimos de nuestro asombro con esto. Foto: El Comidista

Todavía no salimos de nuestro asombro con esto. Foto: El Comidista

O el colmo de la estupidez humana. Nuestro admirado El Comidista ya le dedicó unas cuantas lindezas a este invento del diablo creado por la cadena de panaderías SantaGloria. Pero, como la unión hace la fuerza y esta vez contamos con el poder mágico del fuego y del solsticio de verano, condenamos al pan runner a la hoguera.

 

La plaga de los montaditos sureños
10 Montaditos: el Starbucks de las cervecerías. Foto: ABC.es

100 Montaditos: el Starbucks de las cervecerías. Foto: ABC.es

A nosotros ya nos tiemblan las piernas en cuanto vemos un local cerrado por obras. Y es que, en cuanto vemos el cartel de “próxima apertura”, nos invade la terrible sensación de que en pocos días seremos testigos del nacimiento del enésimo 100 Montaditos o La Sureña. Los cubos de cerveza y los panecillos del grupo Restalia están dejando a Amancio Ortega como un principiante en esto de invadir el centro de las ciudades.

 

El fondant
"Utiliza fondant, dijeron. Que te quedará bonito, dijeron". Foto: Pinstrosity

“Utiliza fondant”, dijeron. “Que te quedará bonito”, dijeron. Foto: Pinstrosity

La verdad es que nunca le hemos tenido un especial cariño a esta masa de azúcar con la que se construyen auténticas obras de ingenieria repostera. Llamadnos clásicos, pero si queremos ver esculturas, nos vamos a un museo. Si en cambio lo que nos apetece es zamparnos una buena tarta, el fondant, cuanto más lejos, mejor.

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